A diario construímos relaciones en nuestras vidas, y en muchas ocasiones ponemos el menor esfuerzo posible para hacer que una relación progrese
Foto: Marc van der Aa
Había una vez un viejo carpintero que, cansado ya de tanto trabajar, estaba listo para el retiro y dedicarle tiempo a su familia. Así se lo comunicó a su jefe, y aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su familia; de alguna forma sobrevivirían. Al contratista le entristeció mucho la noticia de que su mejor carpintero se retiraría y le pidió de favor que si le podía construir una casa más. El carpintero aceptó la propuesta del jefe y empezó la construcción de su última casa, pero a medida que pasa el tiempo, se dió cuenta de que su corazón no estaba de lleno en el trabajo.
Arrepentido de haberle dicho que sí a su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y la dedicación que siempre ponía cuando construía una casa y la costruyó con materiales de calidad inferior y haciendo el mínimo esfuerzo. Esa era, según él, una manera muy desafortunada de terminar una excelente carrera, a la que había dedicado la mayor parte de su vida. Cuando el carpintero terminó su trabajo el contratista vino a inspeccionar la casa. Al terminar la inspección le dió la llave de la casa al carpintero y le dijo: ‘Esta es tu casa, mi regalo para tí y tu familia por tanto años de buen servicio’.
El carpintero sintió que el mundo se le iba…. Grande fue la verguenza que sintió al recibir la llave de la casa, su casa. Si tan solo el hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, lo hubiese hecho todo de una manera diferente.
PENSEMOS:
Así también pasa con nosotros. A diario construímos relaciones en nuestras vidas, y en muchas ocasiones ponemos el menor esfuerzo posible para hacer que una relación progrese. Entonces, con el tiempo es que nos damos cuenta de la necesidad que tenemos de esa relación. Si lo pudiésemos hacer de nuevo, lo haríamos totalmente diferente. Pero no podemos regresar.
Tú eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, pones una puerta, o eriges una pared. Alguien una vez dijo: ‘La vida es un proyecto que haces tu mismo. Tus actitudes y las selecciones que haces hoy construyen la casa en la cual vivirás mañana’.
Gentileza, Anny Mateo Cabral (Republica Dominicana)
(desconozco el autor)
Archivado en: Argentina, Colombia, España, marcial candioti, Mensajes de Reflexión, Mensajes Positivos, Mexico, Sociedad
BANDERA ARGENTINA
Madre Teresa
Traductor en Ingles
Technorati
Derecho a VIVIR
No a la Pornografía Infantil
1er. Premio Al Blog: Premio Arte y Pico
2do. Premio al Blog
2do. Premio Brillante Weblog
6to. Premio al Blog: Premio Excelencia
Premio al Blog – Premio “K Noticia 2008”
Premio al Blog: Gracias por compartir
Premio al Blog: Prêmio Blog Destemido ( Intrépido )
Premio al Blog: Premio a la Proximidad
Premio al Blog: Se hace camino al andar
PREMIO AMISTAD
Premio ¨Calidez¨
Premio Blog Amigo
Premio Blog de Oro 2009
PREMIO BLOGUERO – PREMIO FRESA BYT
Premio I Love Your Blog
Premio Marilandia al Blog mas especial 2008
Premio Questo Blog tocca íl cuore…Amigos movidos por el sentido de la solidaridad
Premio Weblog 2008
Premio: “Blogger Sapiens Awards”
Premio: Nos une la Amistad
Reconcimiento Anuario de Prosperidad Integral 2008
Proyect Camelot

Hola Marcial,excelente historia de mucho realismo en verdad lecciones que nos da la vida en ciertas ocasiones.
Saludos me encanto leerte es muy interesante todo lo que compartes.