Mensajes de reflexion: La constancia y la toma decisiones*

Cierta vez, un pequeño pájaro hizo su nido a las orillas del mar, pero mientras fue en búsqueda de comida, el mar vino y se llevó los huevos que ahí estaban.Consternada, la madre rogó y pidió muchas veces al mar para que le devolviera sus huevos, sin ninguna respuesta.

Entonces tomó una decisión: secar el mar, para poder recuperar sus huevos.

Con su pequeño pico, el pájaro llevaba agua del mar hacia las montañas. Los demás animales se reían de sus esfuerzos que eran, obviamente inútiles, y el mar igualmente consideraba absurdo lo que pasaba, pues era imposible secar el océano.

De repente, del cielo, apareció un ave gigantesca que parecía una mezcla entre águila y ser humano. Mirando el esfuerzo de la pequeña y ya exhausta madre, el ave se volvió hacia el océano y dijo:

“ Si usted no devuelve lo que ella desea, entonces yo la ayudaré en su tarea…”

Esta vez, el océano no se rió. Todo lo contrario, se amedrantó y con sus olas, devolvió a la feliz madre sus futuros hijos.

Hace muchos años escuché este cuento y todavía me hace tanto sentido: si quieres tener éxito, no puedes desistir. Cuando hay el amor y el esfuerzo máximo que podemos, aunque no sea lo correcto, alguna ayuda aparecerá y milagros sucederán.

Si es así, ¿por qué desistimos de algo? ¿Por qué empezamos algo para más tarde detenernos? Hay algunas razones para ello y evaluando cada razón, podemos llegar a interesantes conclusiones.

La primera es que fallamos al tomar la decisión inicialmente. La toma de decisiones es un proceso tan importante que es la base de nuestra vida – incluso el que alguien esté leyendo este artículo es una decisión tomada por esa persona.En la vida normal, si alguien toma una calle equivocada, fácilmente puede devolverse y corregir la decisión, sin embargo lo mismo no pasa en términos humanos. Cuando tomamos una decisión y la asumimos, esto nos marca de forma profunda, así que es importante ENTENDER como la decisión sucede para que la podamos cambiar.

El primer paso para decidir se llama DISCERNIMIENTO y es el momento donde llevamos en cuenta lo que está sucediendo o sucedió, y sus consecuencias inmediatas. Junto con ello, también influyen el entorno, cultura, etc. Con la práctica de meditación, se puede sin embargo ir más allá, pues el mayor riesgo del discernimiento es que genere arrepentimiento en el futuro. Cuando medito, me desprendo de lo que pasa alrededor, siendo capaz de percibir el rumbo de las situaciones y discernir por la mejor opción no solo ahora, sino para el futuro.

El segundo paso es la decisión en sí y es como ser un juez y dar un veredicto – ya no hay vuelta atrás después de tomar una decisión. Aunque sí vuelves atrás, lo que pasa muy a menudo, ya has caminado algo y el que vuelve atrás no es el mismo, algo ya cambió. Cuando medito, siento que es el poder de Dios lo que torna la decisión en algo sagrado.

Por último, hay que asumir la decisión con todas sus consecuencias. Por eso es fácil tomar decisiones para otros, algo que los padres y otros hacen con cierta frecuencia porque, al final, no tendrán que vivirlas. La meditación ayuda a dar poder a la decisión a todo momento. El pájaro de nuestra historia, tomó una decisión aparentemente insensata, pero el poder de ella atrajo ayudas superiores, concluyendo la tarea.

La segunda posibilidad es que cambiamos en el camino. En tal caso, no hay que preocuparse tanto – en la naturaleza difícilmente encontrarás líneas rectas rígidas y la vida en sí misma es flexible.

Lo que sí hay que hacer es meditar y a través del poder que se genera de ahí, tomar una nueva decisión que sea complementaria a lo que ya se vivió.

En la naturaleza, alguien decía en algún momento, no hay el concepto de “basura” – todo se reutiliza. Como somos parte de la naturaleza el mismo principio se aplica, pues todo lo que nos pasa en la vida no se desperdicia, es parte de nosotros para siempre. Entonces, aunque yo y tú cambiemos completamente, aunque realmente nos transformemos con relación a lo que éramos, lo que vivimos antes será útil en el camino.

Si el pájaro decidiera desistir, tomando otra decisión como la de tener nuevos huevos, ni siquiera pasaría a ser parte de esta historia – la historia se escribe de héroes, no de desertores.

Por último, siempre hay la posibilidad de que influyan sobre ti. Amigos, parientes y las circunstancias pueden ser tan benevolentes como negativos.

Sí, es cierto que muchas veces ellos nos abren los ojos y entramos en la segunda posibilidad, o incluso en la primera, pero una cosa es que nos den ideas y aporten su cooperación, otra cosa es el hecho de que cualquier decisión tomada, seré yo y tú quienes la viviremos, no los que nos dieron su opinión.

Quizá sea interesante poner a prueba cualquier sugerencia hecha por estas personas. Por ejemplo, uno puede preguntarse si la persona está sugiriendo lo que habla con base en el bien del que toma la decisión, o solo el bien personal y casi egoísta.

El pájaro no se conmovió por las risas de los demás, siguió con sus pasos sin parar.

Gentileza, Y. Ivette Villeda (Guatemala)

Fuente: http://www.vidapositiva.com/

Foto de: http://es.snaparazzi.eu/

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