Obesidad - Los desconocidos factores que impulsan a las personas a comer de forma excesiva

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Diversas investigaciones internacionales establecen que comer es una conducta automática fuertemente influida por claves como los colores, porciones exageradas o, incluso, estar acompañado.Sebastián Urbina S.Como muchas de las actividades que se realizan a diario, comer es un comportamiento automático gatillado por claves ambientales, de las que la mayoría de la gente no está conciente. Algunas pueden ser irresistibles, como el olor de las cabritas al entrar al cine, el glaceado brillante de las donas o el aroma del café. Por esto, expertos como Deborah Cohen -doctora del think tank de EE.UU. Rand Corp- apuntan a controlar estos factores reduciendo las porciones, prohibiendo el uso de grasas trans o erradicando las máquinas de bebidas o de golosinas de las escuelas.EL AUTOMATISMO AL COMEREl hecho de que comer sea una conducta social que se repite ritualmente a diario y varias veces al día termina transformándola en un comportamiento automático.Así lo plantea un estudio del año 2004 de la revista Appetite, que demuestra que al servir porciones mayores, las personas comen más. Cuando a los hombres se les da una bolsa grande de papas fritas, comen el triple -unas 310 calorías extra- que al recibir una bolsa pequeña. Esto confirma que casi todas las personas, la mayor parte del tiempo, come sin tener conciencia de lo que está haciendo.

LA PUBLICIDAD SALUDABLE

Un estudio publicado el año pasado en el Journal of Consumer Research, determinó que cuando la publicidad asegura que un lugar vende comida saludable, las personas estiman que están comiendo bien y menos calorías.

En este trabajo que fue realizado en Estados Unidos, a las personas que acudían a un local a comer se les sirvió comida chatarra, aunque se les dijo que era saludable.

La mayoría de ellas estimó que había consumido alimentos de calidad y que había comido un 35% menos de calorías de las que realmente ingirió.

COLORES Y COMBINACIONES

La presentación de los alimentos también influye y empuja a las personas a probarlos.

Por ejemplo, un estudio del 2004 aparecido en el Annual Review of Nutrition encontró que las personas comen 69% más de gomitas dulces cuando se les ofrece en una mezcla de distintos colores que cuando son de un solo color.

Otro trabajo del 2006, publicado en el International Journal of Obesity, demostró que cuando a un grupo de personas se les ofrece dulces en un plato de color claro el consumo es 71% mayor que cuando el plato es de tonalidad opaca.

UNA ATMÓSFERA PLACENTERA

El 2005, un estudio presentado por el Personality and Social Psychology Bulletin demostró que mientras más placentero es el ambiente, las personas comen más.

Cuando a los comensales se les muestran fotografías de personas sonriendo, se sirven más bebida, beben más y encuentran la bebida de mejor calidad que cuando se les muestran fotos con personas que tienen el ceño fruncido.

Asimismo, la iluminación o los colores con que está pintado el local donde se come, llevan a las personas a sentirse más o menos gratas y, por lo mismo, comen más o menos.

EL TAMAÑO DE LAS PORCIONES

Desde hace tiempo que los expertos en nutrición han hecho notar que los tamaños exagerados de las porciones de comida en Occidente, es uno de los factores que facilita la epidemia de obesidad que afecta a estas sociedades.

Esto es algo que fue demostrado por un estudio del 2003, publicado por el American Journal of Clinical Nutrition. Allí se duplicó el tamaño de la entrada o primer plato, lo que se tradujo en un aumento de la ingesta total de alimento en 25%. Esto, porque las personas no compensaron lo desmesurado del primer plato reduciendo los siguientes.

COMPAÑÍA NUMEROSA

Muchas personas han experimentado la situación de tener que comer solos. Y la mayoría coincide en que comen poco, que no les dan ganas de comer ni tampoco de prepararse algo apetitoso.

Respecto de comer acompañado, un estudio presentado por la revista Physiology & Behavior reveló que el consumo de comida aumenta en un 28% cuando se come con otra persona y hasta en un 71% cuando seis o más acompañantes están presentes.

Este es un factor crítico de equilibrar, ya que un hecho distintivo del ser humano es el comer como actividad social.

LAS REDES SOCIALES

El comer es una conducta imitativa o contagiosa y, por lo mismo, la obesidad se transmite por las redes sociales de los afectados.

Así lo demostró un estudio publicado el año pasado por el New England Journal of Medicine. En él se concluía que la posibilidad de que una persona llegue a ser obesa se incrementa en un 57% si tiene un amigo que se transforma en obeso en ese mismo período.

Por otra parte, si un hermano se hace obeso, la posibilidad de que el otro llegue a serlo aumenta en un 40%, lo que explica también que la obesidad se concentre en familias.

EL MARKETING INFLUYE

La influencia del marketing se ha revelado por varios estudios que se realizaron en los años 70 y 80.

Por ejemplo, se sabe que al duplicar el espacio de una estatería dedicado a un producto, sus ventas se elevan un 40%.

Asimismo, colocar ciertos productos que no son básicos en las cercanías de las cajas, hace más probable que las personas los consuman como un extra agregado a último minuto.

Fuente:   http://www.tercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5726_337212724,00.html






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